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domingo, 30 de enero de 2011

¡La Criatura Tiene Algo de Miel en su Boca--Pero también Tiene Alas!


¡La Criatura Tiene Algo de Miel en su Boca--Pero también Tiene Alas!

(Thomas Watson, "A Divine Cordial" 1663)

"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo." 1 Juan 2:15

Es mejor amar a Dios, que al mundo.

Si depositas tu amor en cosas mundanas--ellas no te satisfarán. ¡Es cómo si trataras de satisfacer tu cuerpo con aire---o tu alma con tierra! Si el globo terráqueo fuera tuyo--no llenaría tu alma. ¿Depositarás tu amor en aquello que nunca te dará contentamiento? ¿No es mucho mejor amar a Dios? ¡Él te dará aquello que satisfará tu alma por la eternidad!

Si amas cosas mundanas--ellas no pueden remover la mente atribulada. Si hay una espina en tu consciencia--todo el mundo no puede sacártela. El Rey Saul, estando perplejo en su pensamiento, ninguna de sus resplandecientes coronas le pudo confortar (1 Samuel 28:15). Pero si amas a Dios, Él puede darte paz cuando nada más puede hacerlo. Él puede aplicar la sangre de Cristo para refrescar tu alma. El puede susurrar Su amor por medio del Espíritu, y con una sonrisa disipar todos tus temores e inquietudes.

Si tu amas al mundo--amas aquello que te mantiene fuera del cielo. "¡
Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!. (Marcos 10:23). Prosperidad, muchas veces, es como una enorme vela en un pequeño barco, que rápidamente lo volca.

Al amar el mundo-- amas aquello que te pone en peligro. Pero si amas a Dios, no hay temor de perder el cielo. Él será la Roca que te esconderá--pero no te herirá. Al amarle a Él, llegamos a deleitarnos en Él por siempre.

Tu podrás amar cosas mundanas--pero ellas no te amarán de vuelta. Amas al oro y la plata--pero el oro no puede amarte de vuelta. Tu entregas tu amor a la criatura--y no recibes amor de vuelta. Pero si amas a Dios, Él te amará de vuelta. "
El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él." (Juan 14:23). Dios no será tardo en amarnos. Por nuestra gota de amor hacia El--¡recibiremos un océano de Su amor!

Mientras tu amas al mundo--amas aquello que es infinitamente menor al valor de tu alma. Cuando depositas tu amor en el mundo, pones un zarcillo en el hocico de un cerdo--amas aquello que es inferior a ti mismo. Tal como Cristo dice sobre las aves del cielo: "
¿No valéis vosotros mucho más que ellas?" (Mateo 6:26), así digo sobre las cosas mundanas: "¿No sois vosotros mejores que ellas? Amas una bonita casa, un lindo vestido--¿no eres tú mejor que ellos? Pero si amas a Dios, depositas tu amor en el objeto más sublime y noble--amas aquello que es mejor que ti mismo. ¡Dios es mejor que el alma, mejor que los ángeles, mejor que el cielo!

Tu podrás amar al mundo--y recibir odio por tu amor. ¿No afligiría, que alguien invirtiera dinero en un pedazo de tierra, y que en lugar de dar grano de fruto--produjera solo espinos? Así mismo es con todas las cosas terrenales--las amamos, ¡y ellas producen espinos para pincharnos! Nos enfrentamos con nada más que desilusión. Pero si amamos a Dios, Él no devolverá odio por amor. " Yo amo a los que me aman" (Proverbios 8:17). Dios podrá castigar a Sus hijos--pero Él no puede odiarlos. Cada creyente es parte de Cristo, y Dios podría así mismo odiar a Cristo, si odiara al Creyente.

Tu podrás sobre-amar a la criatura. Podrás amar mucho el vino, y la plata; pero no puedes amar demasiado a Dios. Es nuestro pecado que no podemos amar a Dios lo suficiente. ¡Que débil es nuestro amor a Dios! Si pudiéramos amar a Dios más de lo que lo amamos--nunca sería proporcional a Su valor; así que no hay peligro de excedernos en nuestro amor a Dios.

Podrás amar cosas mundanas--y ellas morirán y te dejarán. ¡Las riquezas tienen alas! ¡Las relaciones se alejan! No hay nada aquí que permanezca.
¡La Criatura Tiene Algo de Miel en su Boca--Pero también Tiene Alas! Pronto volará lejos. Pero si amas a Dios, El es "tu porción para siempre" (Salmo 73:26) El es llamado un Sol para consuelo, así como una Roca para la eternidad.

Por lo tanto vemos, que es mejor amar a Dios que al mundo.


"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. " 1 Juan 2:15

~Thomas Watson

lunes, 8 de noviembre de 2010

El Primer Mandamiento y la Cruz


Cristiano, ¿Alguna vez has meditado, y me refiero a, te has detenido a pensar, realmente pensar, contemplar, narrar para tus adentros, en el acto de amor más grande alguna vez hecho por ti...y por mi?
Cuando venimos a Cristo lo hacemos movidos por un profundo reconocimiento de nuestra terrible necesidad de él, abrumados por la perversidad de nuestros pecados, maravillados por la abundancia de Su perdón...sí, que hermosos y atesorables son esos momentos de profunda convicción, cuando vislumbramos un destello de esa misericordia sin comparación. Pero, hermano/a, ¿qué tan a menudo tenemos esa 'revelación' sobrecogedora, que nos roba el aliento, que nos deja sin palabras, que nos humilla y hacer callar de amor ante la inmensidad de Sus maravillas?

En los últimos meses de éste año, he pensado en mi 'experiencia de conversión', sí, ese momento señalado, con día y hasta hora para muchos hermanos, en el que experimentamos por primera vez en nuestra vida ese arrepentimiento profundo que nos trajo a los pies de nuestro Salvador, y que fue ese momento clave para volvernos de una vida de pecado y continua rebeldía. Bueno, yo no he tenido 'eso'.
...Pero antes de que pienses otra cosa :) déjame aclarar de una vez a que me refiero. Soy una de esas personas que creció escuchando acerca de Jesús, tuve padres creyentes, fui a un colegio cristiano donde aprendí himnos, memoricé versículos, y quizás fue allí donde tuve los mejores años de mi vida, le agradezco al Señor tanto por ello. Y sí, haber crecido escuchando la historia de Jesús, asistiendo a servicios dominicales, yendo a campamentos juveniles, teniendo grupos de oración, leyendo casi con regularidad la Biblia cada mañana -aunque entendiera poco- me hizo por mucho tiempo una 'cristiana por herencia'...algo así ;)

Pero Dios en Su infinita misericordia se reveló a mi como verdaderamente es él, mejor dicho, donde antes había un orgullo religioso, de esos que dicen 'Dios tuvo que haber visto algo muy bueno en mi para bendecirme y escogerme', ahora, la revelación de Su santidad, de Su justicia, de Su amor, me llevó sobre mis rodillas y me hizo clamar misericordia, y llorar mi pecado, y volverme de un camino de seguridad en las obras, de justicia propia y orgullo religioso, al camino de la gracia y perdón inmerecidos de mi sublime Salvador.
Pero, ésto no sucedió un día que recuerdo con fecha y hora, él sí ha cambiado mi corazón egoísta, egocéntrico, terrenal, de piedra y ha colocado un corazón de carne que responde, y anhela responder siempre a Su perfecta voluntad en confiada obediencia.

A veces escucho testimonios de conversión tan espectaculares y conmovedores, donde la obra redentora de Cristo es evidente en todo sentido para el ojo humano, y me gozo y alabo al Señor por tan impresionantes maravillas. Pero, ¿qué tanto hemos reducido el maravillarnos ante la revelación de la obra redentora de Cristo en la cruz a un único momento en que entregamos nuestras vidas a Jesús?

Hermano/a, ese asombro, esa experiencia sobrecogedora de la gloria de Dios continua siendo algo presente en tu vida?..aun después de años, o meses, o días, ¿todavía te encuentras de rodillas al pie de tu cama, maravillado, callado de amor o cantando de gozo, sólo contemplándole a Él, sólo pensando en él? O ¿te has acostumbrado a las rutinas de ésta vida, sí, no has vuelto al mundo, te has mantenido limpio, lees tu Biblia, tienes comunión con otros creyentes, oras, pero, de alguna forma la pasión que inundó tu corazón cuando le conociste, el asombro sobrecogedor de vislumbrar su gloria ya no hace parte de tu vida cristiana?
Mi intensión no es despertar en ti sentimientos de condenación, no, de ninguna manera, antes mi deseo es, si en alguna forma puedo, en la torpeza de mis palabras, hacerte pensar, moverte a anhelar de nuevo ese primer amor que experimentaste al conocerle a El. Hermano/a, no tiene porque acabar, no tiene porqué menguar tu amor por él, tu pasión por él. Y no, no me estoy refiriendo a una mera emoción, ni apelando solo a tus sentimientos, aunque estas cosas sin duda hacen parte, porque fuimos creados con ellas, para agradarle a El; entonces no es exagerado ni vano pensar que con todas ellas podemos -debemos- alabarle, que él es digno de que todo nuestro ser, no sólo en el espíritu dispuesto, no sólo en el cuerpo doblegado, sino también en el alma sobrecogida, sumergida en Él seamos hallados en la fe de Cristo.
Es cierto que la madurez nos hace sobrios, y con los años y la experiencia adquirimos una perspectiva mas práctica y modesta de las cosas que nos rodean, sin embargo eso no equivale a conformarnos con una fe 'vieja', el Cristianismo no se hace viejo, no es algo que va menguando o deshaciendo como lo hace el cuerpo físico, el apóstol Pablo se refiere a ésto cuando dice que nuestro carne se va desgastando, pero que nuestro hombre interior se renueva de día en día, o como de gloria en gloria!
"Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. "2 Corintios 3:18
Hermano/a la fe cristiana nos otorga un carácter sobrio, una sabiduría que no necesariamente se relaciona con la edad física, ni con los años que pasaron luego de la conversión; pero también nos equipa con la fe de Cristo que nos conforma cada vez más a Su imagen, ¡vamos creciendo! ¿No es emocionante? ¡Yo creo que sí! Saber que día a día, a través de cada prueba, de cada circunstancia rutinaria de la vida, tengo la gran oportunidad de ser conformada a la imagen de Cristo, de cargar mi cruz, de decirle no a una carne perezosa y rebelde y decirle sí a un espíritu obediente y de servicio; todo esto me lleva a poner mi mirada en él, y pedirle una sola cosa, una única cosa, 'Señor, confórmame a tu imagen, glorficate a través de mi!, Señor, ¿cómo puede honrarte hoy?', y, el Señor escucha esa oración, a través de mis fracasos, y cuando las distracciones de esta vida temporal que vivimos absorben mi tiempo y mis pensamientos, él es fiel en revelarse una y otra ves a mi, en atraer mi mirada de nuevo a esa preciosa cruz, a ese momento 'crucial' del Golgota cuando él entregó su vida por mi, y por ti.

Piensa conmigo unos minutos, si en algo, con estas escasas palabras que poseo puedo pintarte ese sublime momento...medita en esta impresionante verdad:
Dios, siendo santo, todopoderoso, eterno, vino a este mundo, despojándose de toda su gloria y honor, se hizo hombre, como uno de nosotros...!!... vivió en medio nuestro, sufrió la cruz y el vituperio, la deshonra de hombres pecadores...¡sus criaturas! la burla de humanos arrogantes y malvados, la humillación pública, la muerte mas despreciable de la época, siendo crucificado junto a ladrones, hombres violadores de la ley. El Hijo de Dios, que anduvo sin pecado, que fue obediente hasta la muerte, que jamás se rebeló a la ley de Su Padre, sino que se deleitó en cumplirla, ése Jesús, que ha sido desde el principio, aquella Palabra que era con Dios y creó todas las cosas, la misma sustancia de la divinidad de Dios, murió como el peor de los hombres; y resucitó para darnos vida juntamente con él. Sí, para satisfacer la justicia de un Dios que es justo, y que aborrece el mal, sí, para la gloria de Su Nombre. Pero, no nos destruyó... ¿no es maravilloso? Él pudo haber decido acabar con la raza humana cómo lo hizo en los días de Noé, él pudo haber creado otra generación que reflejara continuamente Su carácter en la tierra, pero no lo hizo así, por su bondad, no fuimos consumidos. Hermano/a tuvo misericordia de nosotros, nos amó, nos proveyó de un Salvador que muriera en nuestro lugar, que pagara la cuenta que nosotros jamás podríamos pagar, para que nosotros le pudiéramos llamar Abba Pabre, para que pudiéramos ser llamados 'hijitos' por un Dios Santo que nos ve a través de Su Hijo....¿no te roba el aliento este profundo, increíble amor?

Ah, cristiano, vuélvete a enamorar de tu Señor, sacúdete de la fe vieja que te limita a una rutina y a cíclicas discusiones teológicas y que de alguna manera hacen parecer a veces esa fe que proclamas, como un método, como una cosa demasiado empaquetada, y muerta, que no deja lugar a que como un niño puedas sentarte a los pies del Maestro, a escuchar de él, a verle a El obrar, a admirarle a El y sólo contemplarle a El.

Como María, escoje la mejor parte; siéntate, escúchale, cántale, calla de amor, mírale, no pierdas tu primer amor. Cristo en nosotros es la esperanza de gloria, Su persona, Su carácter, Su fe es la que nos salva.... ¿estas enamorado de Cristo? ¿Todavía cuando ves a tu Amado, te quita el aliento, te pone de rodillas, te saca las lágrimas, te llena de alegría? ¿Sonríes sólo por que él te amó?
Quiero tener más momentos, no... quiero SIEMPRE tener una sonrisa en mi corazon, en mi rostro por aquel que me amó. Ha sido tan bonito gozarme en El y sonreír por El, cuando en las tareas cotidianas, mientras lavo los platos, o preparo el almuerzo, sí, durante esos pequeños momentos de mi día, que mi mente sólo se ocupa en una cosa, y ¡puedo sonreír por Su amor...!!

Hermano/a, piensa en esto, si nos emocionamos y sonreímos y nos gozamos, por un nuevo trabajo, por una carrera, por una persona especial en nuestras vidas, si todas esas cosas pueden sacarnos una sonrisa, y suspiros de alegría y expectación, ¿cuanto más no lo hará el Señor? Todas esas cosas, buenas y hermosas como son, son temporales, cesarán, pero El, Su Palabra que es Cristo NUNCA pasará, es Eterno, ¡y nosotros tenemos la inmerecida bendición de comenzar a conocerle desde ya! Ah! que él robe nuestros suspiros, que él llene de alegría nuestro corazon, que él ocupe nuestros pensamientos, EL, solo El, por se Quien es, no por lo que me da, sino por que Él es digno.

Recordemos las palabras que el Señor dice al ángel de la iglesia de Efeso en el Apocalipsis, permitamos que obre como 'diagnosticador' de nuestro corazón, y corramos a la fuente de agua de Vida Eterna.
"Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. " Apoc 2:2-4
Amados, fijemos nuestros ojos en El, y pidamosle que nos ayude a mantenerlos ahí; no importan cuales sean o no sean nuestras circunstancias. Que nuestro gozo dependa unicamente de El. Hermanos tenemos la maravillosa oportunidad de conocerle a El y de reflejar a los demás el gozo de Cristo, de vivir una vida Cristiana que habla más que las palabras, una vida que es una carta abierta a todos los hombres, una carta que testifique de las misericordias de Dios para con nosotros.

"Siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón." 2 Corintios 3:3
"Por la misericordia del SEÑOR no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."

"Amando al SEÑOR tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es tu vida, y prolongación de tus días." Deut 30:20

"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios" 1 Juan 3:1

"Y amarás al SEÑOR tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas." Deut 6:5

jueves, 4 de noviembre de 2010

Preguntas Hechas por Dios


Yo te preguntaré, y tú me responderás. Job 40:7

Cuando Dios nos hace preguntas Él no nos está haciendo un examen intelectual. Dios no está tratando de ver que tan inteligentes somos o que tan bien podemos estudiar o atiborrarnos de información para un examen. Sus preguntas usualmente son cortas, simples, y directas. Dios nos hace preguntas, no para probar nuestro CI, sino para probar nuestros corazones, para que examinemos nuestros caminos, y para traer cambio a nuestras vidas.

Aquí hay 5 preguntas hechas por Dios. Aunque Dios hizo estas preguntas a otros, todos nosotros podemos pensar en cómo responderíamos a estas preguntas si Dios las dirigiera a nosotros.


1. Mas el SEÑOR Dios llamó al hombre, y le dijo: "¿Dónde estás tú?" Génesis 3:9

Dios le hizo esta pregunta a Adán, no porque no supiera donde Adán se escondía, sino porque Él quería que Adán enfrentara su desobediencia. Dios le estaba preguntando a Adán, "¿Donde estas en tu relación conmigo?" Esa es la pregunta que Dios quiere que cada persona responda. ¿Nos estamos escondiendo o estamos caminando en la luz?

2.Y el SEÑOR dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo: ¿Qué has hecho? Génesis 4:9-10

Las preguntas de Dios a Caín tienen que ver con el área de la responsabilidad personal. Hoy día, es común para las personas echar la culpa de todo lo que está mal con ellos a alguien más. Si las personas tienen problemas en el trabajo, culpan al jefe; si tienen problemas en el hogar, culpan a sus padres o hermanos; si tienen problemas en la escuela, culpan a sus maestros o compañeros de clase. La pregunta de Dios a Caín no fue, "¿Qué te hizo Abel a ti?" sino, "¿Que le has hecho a Abel?"

3. Entonces el SEÑOR dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Génesis 18:13-14

Esta era una pregunta que se dirigía a esa área de duda a la promesa que Dios dio acerca de Sara dando a luz en su vejez. Dios responde Su propia pregunta con otra pregunta, diciéndole a Abraham que no hay ninguna razón para dudar de Sus promesas porque nada es demasiado difícil o maravilloso para el Señor. Para el creyente en Cristo, la actitud del corazon hacia las promesas de Dios no debería ser, "Esta promesa es demasiado buena para ser cierta," sino, "Esta promesa es demasiado buena para no ser cierta."

4. Y el SEÑOR dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Éxodo 4:2

Al hacer esta pregunta, Dios nos está haciendo mirar, no a las grandes cosas que creemos que poseemos, sino a la realidad de nuestro propio vacío y nuestra inhabilidad de llevar a cabo Su plan para nuestras vidas a través de las cosas que poseemos. La pregunta de Dios hizo que Moisés viera a la vara muerta que él sostenía en su mano, un palo sin vida en si mismo. Desde el momento en que Dios le hizo esta pregunta a Moisés, Moisés supo que si algo iba a suceder que redimiera al pueblo de Dios, sería el poder de Dios que lo haría, no sus propias habilidades o esfuerzos.

5. Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Éxodo 14:15

Ésta pregunta pone a Moisés lejos de sus oraciones de suplica y lo encausa directo a la acción. Algunas veces Dios necesita movernos del lugar de doblar rodillas al lugar de mover los pies. Es algo bueno para nosotros el llamar al Señor y esperar en el Señor, pero cuando Dios dice "Ve!" es tiempo de moverse y poner en acción lo que El nos ha dicho que hagamos.

6. El Señor dijo a Elí, "¿Por qué has honrado a tus hijos más que a mí?"1 Samuel 2:29

Todos debemos guardarnos contra el pecado de honrar algo o alguien por encima del Señor en nuestras vidas. Quienquiera o cualquier cosa que tenga el primer lugar en nuestras vidas ha tomado el lugar equivocado en nuestros corazones. A menudo escuchamos la declaración, "____ es mi vida." Este espacio en blanco puede ser llenado con palabras tales como "mis niños", "mi carrera", "mi ministerio." Pablo dijo, "Cristo es mi vida." Ese es el lugar a donde todos debemos llegar si vamos a honrar al Señor por encima de todo.

7. Y se le apareció el SEÑOR a Salomón una noche en sueños, y le dijo Dios: "¡Pide! ¿que quieres que yo te de?"(adaptación del autor) 1 Reyes 3:5

Ésta pregunta sería un reto para cualquier de nosotros. Salomón la respondió a la perfección y en una forma que el Señor pudo honrar. A menudo no conocemos nuestros propios corazones o lo que sea mejor para nosotros. A menudo, podemos pedirle cosas a Dios que esperamos que El responda con un "sí", y luego nos decepcionamos cuando descubrimos que Su respuesta es "no". Su "no" es un "No" de sabiduría. Es por su misericordia con nosotros que no responde a cada oración con un "sí." Un día conoceremos completamente que tan bendecimos fuimos cuando Dios respondió a ciertas oraciones con un "no" y así nos guardo del daño y la ruina.

8. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? 1 Reyes 19:13

¿Has escuchado alguna vez la voz del Señor haciéndote esta pregunta? Es una importante que debemos reconocer y responder. Debemos saber que no solamente estamos en el lugar que Dios quiere que estemos, haciendo lo que Dios quiere que hagamos, sino que también debemos saber que estamos haciendo Su voluntad en una forma y con una disposición que es agradable a El.

Una mujer llamada Linda, recientemente comentó, "Ayer en la iglesia Dios me hizo la pregunta, '¿Que estabas haciendo en la cueva de la duda la semana pasada?' Podemos estas ocupados con un montón de cosas pero no ser obedientes a la cosa especifica que Dios nos ha pedido que hagamos. Podemos estar con la actitud incorrecta o entregados a una emoción errada que nos ha permitido ser vencidos con desanimo, duda, o desesperación. Como seguidores del Señor debemos ser cuidadosos en guardar nuestros corazones de no ser vencidos con abatimiento, conmiseración, o depresión.

9. El Señor dijo a Job, "¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia." Job 38:4

Algunas veces Dios nos hace preguntas para limpiar nuestra perspectiva y ayudarnos a ver las cosas claramente desde Su punto de vista. Es algo bueno apartarnos de nuestro propio sentido de importancia y darnos cuenta que Dios es Dios y está al control. Quitará un gran peso de nuestros hombros cuando dejamos de tratar de controlar las cosas y a las personas; cuando dejamos de pensar que somos indispensables y que otros no pueden vivir sin nosotros; cuando reconocemos que es solo por la gracia de Dios que somos lo que somos.

10. Oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Isaías 6:8

Esta pregunta nos revela el corazon del Señor de la cosecha que está buscando obreros para enviar a Sus campos de cosecha. Esta pregunta continuará siendo preguntada hasta que el Evangelio sea predicado por toda la tierra y el Señor regrese para establecer Su reino. S.D Gordon nos recuerda, "Dios tiene un plan para cada vida. La única condición que El requiere es que, le sigamos completamente, no sólo en nuestra elección del bien, sino en nuestra elección de Sus planes."


Roy Lessin
Tomado del sitio Meet Me in the Meadow, Devocionales de Roy Leesin y traducido del ingles al español.





jueves, 7 de octubre de 2010

Dios está Trabajando (Pasando del Temor a la Fe)


De la Serie: Habacuc: Pasando del Temor a la Fe
Por: Nancy Leigh DeMoss
Revive Our Hearts Radio Programm



Imagina que le compras a tu hijo un regalo. Y mientras esperas por el momento justo para entregarcelo, él sigue pidiéndotelo, dudando de que tienes en cuenta sus mas grandes intereses, y preguntándose si le has abandonado. ¿Te has acercado alguna vez a Dios como ese niño?

¿Alguna vez te han dicho tus hijos, "Mamá, me estas escuchando? No me estas escuchando. No me estas escuchando."

Ahora, algunas veces tus hijos pueden decir eso porque realmente tu no estás escuchando. Las madres tienen este increíble poder de simplemente desconectarse de lo que está sucediendo al rededor de ellas. Sin embargo algunas veces tu estás escuchando realmente, pero lo que tus hijos están diciendo en verdad es, "Mamá, no me estás dando la respuesta que yo quiero. No estás haciendo lo que yo quiero que hagas." Así que dicen, "¿No me estás escuchando?"

Algunas veces nosotros pensamos eso porque Dios no ha hecho lo que hemos querido que El haga, lo que esperamos que El haga, pensamos entonces que El no nos estaba escuchando. Como esos pequeños niños, decimos, "Dios, ¿no me estas escuchando?" Mientras estudiamos la primera parte del libro de Habacuc, vemos que Habacuc ha acusado a Dios de no escucharlo, no escuchar su clamor.

Pero mientras nos adentramos más en este pasaje hoy, nos damos cuenta que Dios ha estado escuchando todo el tiempo. Y Dios responde al honesto e intenso clamor de Su profeta. Dios no está en silencio. El hecho de que Dios responde a todo --como lo veremos que lo hace en el versículo 5 del capitulo 1 --el hecho de que Dios responde es evidencia de que El ha estado escuchando las oraciones de Su profeta.

Habacuc ha comenzado esta historia, este intercambio, diciendo, "Señor, ¿Hasta cuando clamaré a Ti por las cosas que suceden a mi alrededor? ¿Hasta cuando oraré y Tu no harás nada? ¿Y porque estas permitiendo que todas estas cosas sucedan? ¿Porque toda esta lucha y violencia y contención y destrucción está ocurriendo en medio de Tu pueblo? Estás pasivo mirando todo esto. Tu ves lo que está pasando, pero no haces nada al respecto. No pareces estar escuchando."

Finalmente, en el capitulo 1, versículo 5, Dios habla. Permiteme decir, por cierto --como dijimos en días pasados en esta serie. Espero que no sólo estés escuchándome a mi enseñar el libro de Habacuc. Espero que estés abriendo tu propia Biblia en el libro de Habacuc y que estés leyendo tu mismo, tomando notas, buscando patrones, tratando de comprender lo que Dios está diciendo.

Obtendrás mucho más de las Escrituras si cavas en ellas por ti mismo. El Espíritu Santo te mostrará cosas y aplicaciones en el pasaje que quizás yo no he visto en absoluto.

Ahora, en el verso 5, Dios finalmente responde la oración de Habacuc. Él dice a Su siervo,

Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis. (RV-60)
Dios dice, "Mirad. Mirad entre las naciones y ved." Ese verbo mirad y el verbo ved --en el Hebreo, esos verbos están en plural. Dios no sólo está hablando a Habacuc aquí. El está hablando a todo Su pueblo, Su pueblo colectivo, y El está diciendo, "Todos ustedes." ( ) "No solo Habacuc, sino todos ustedes. Mirad y ved."

Dios está diciendo a Sus siervos --Habacuc y su otro pueblo --"Ampliad vuestra perspectiva. Mirad entre las naciones y ved." Dios está diciendo, "Tu visión no es lo suficientemente grande. Has estado tan centrado en tus propias y especificas circunstancias y situaciones. Tu necesitas mirar entre las naciones. Tu visión es muy estrecha."

Te das cuenta, cuan a menudo podemos sólo ver nuestra pequeña pieza dentro de la foto completa. Vemos nuestra propia salud, nuestros, asuntos, nuestra familia, nuestra iglesia, nuestro país, nuestras circunstancias; y estamos totalmente absortos en lo que nos está sucediendo a nosotros. ¿Sabes porqué? Porque vivimos como si todo se tratara de nosotros mismos. Esa es nuestra perspectiva. Tenemos esta vida centrada en nosotros, una perspectiva miope de la vida. Todo se trata de lo que me está pasando a mi. Todo se trata de lo que me está afectando a mi.

Pero Dios está diciendo, "Levanta tus ojos y mira la foto completa. No estés tan consumido con tu situación personal."

Hasta tendemos a leer la Biblia de esta manera, desafortunadamente. Siempre estamos pensando, "¿Que dice esto para mi?" Ahora, esa es una buena cosa que preguntar. Queremos ver como se aplican a nuestras propias vidas. Pero también queremos hallarnos diciendo, "Señor, ¿Cómo lo que estas haciendo, lo que está pasando, y lo que Tu estas diciendo, se aplican a Tu gran, cósmico plan para el universo: para traer a Ti Mismo gloria en el mundo y en las naciones?"

¿Cuanto te preocupa eso? ¿Cuanto énfasis y tiempo te toma eso en tu oración? O se trata más de, "Mi familia, mi iglesia, mi situación, mi salud, mis necesidades, mi trabajo, -mi, mi, mi"? Dios está diciendo, "Tu mundo es demasiado pequeño. Tengo un corazon por este mundo. Mira entre las naciones y ve."

Dios se preocupa por Su gloria, el destino de este planeta. Dios siempre está obrando en este mundo para realizar Sus propósitos mayores. Lo que sucede en nuestras vidas es solo una pequeña, pieza microscópica de un todo mucho mayor. Y vamos a continuar desanimados y frustrados mientras mantengamos nuestros ojos en sólo que nos está sucediendo a nosotros.

Queremos estar siempre preguntando, "Señor, ¿Cómo encaja esto en Tu plan mayor? ¿Cómo encaja en la totalidad? Dame perspectiva." Mirad entre las naciones y ved.

Luego El dice, "Maravillaos pasmosamente." (RVA) Si pudiéramos ver lo que Dios ve y saber lo que Dios sabe, estaríamos maravillados pasmosamente. Esa palabra pasmosamente significa "estupefacto, estremecido." Estaríamos maravillados si pudiéramos ver lo que Dios ve y saber lo que Dios sabe sobre lo que está pasando en este mundo, desde Su punto de vista. La perspectiva de Dios es mucho mayor que la nuestra, tan diferente de la nuestra. Si tan solo tuviéramos ojos para ver.

¿Recuerdas ese siervo de Elíseo que vio la casa donde se estaban quedando rodeada por el ejercito Sirio, y se escandalizó? Se asustó terriblemente. Elíseo oró, "Dios, abre sus ojos para que él pueda ver lo que realmente está sucediendo." Y el siervo vio los ángeles de Dios, los guerreros, las carrozas de fuego, rodeando al enemigo (2 Reyes 6:15-17, paráfrasis).

Una vez el siervo tuvo ojos para ver las realidades espirituales, ¡estaba maravillado! Ya no tenia temor --ya no estaba desanimado o deprimido. Si pudiéramos ver las realidades espirituales como Dios las ve, estaríamos asombrados. Estaríamos maravillados. Estaríamos estupefactos, estremecidos.

Ahora, veamos esas pequeñas palabras mirad y ved --de nuevo, cuando estás estudiando las Escrituras, busca las palabras que se repiten. No puedes evitar notar en el libro de Habacuc que las palabras mirad y ved se repiten muchas veces. Mirad, ved, mirad, ved. "Abre tus ojos," Dios está diciendo.

Debemos preguntarnos a nosotros mismos, "¿Qué estamos viendo? ¿Donde tenemos puesta nuestra mirada?" ¿Estás obsesionado con tu pequeño mundo, o estas mirando entre las naciones para la ver la fotos mayor de lo que Dios está haciendo?

Levanta tus ojos. Mira la mano de Dios en los asuntos del mundo. Cuando lees las noticias en el Internet o las miras en la televisión o la escuchas en la radio, no asumas simplemente que los puertos noticiosos saben que está sucediendo. Ellos pueden decirte los hechos aparentes. Pero lo que ellos no pueden y no te dirán es, "¿Qué está haciendo Dios en todo esto?"

Te das cuenta, todos los asuntos del mundo y toda la historia de la humanidad es realmente la historia del plan redentor de Dios para este mundo. Es la foto, la historia, del reino de Dios y de la gloria de Dios avanzando en nuestro mundo.

Así que cuando oigas sobre guerras --o hambrunas o peligros o tsunamis o huracanes o terremotos o plagas o problemas de trafico o lo que sea --debes saber que Dios está haciendo algo en éste mundo para avanzar Su reino, para promover Su gloria. Mira entre las naciones y ve y di, "Dios ¿qué estás haciendo?"

Pídele a Dios que te de ojos para ver desde Su punto de ventaja --ver tu familia, ver tu iglesia, ver tu vecindario, ver nuestro mundo, ver nuestro gobierno, ver otros países --verlos desde el punto de vista de Dios.

Tengo un amigo, Dick Eastman, a quien recuerdo en este momento. Él es la cabeza de un gran ministerio internacional --uno de los ministerios mas grandes del mundo. Por muchos años, décadas, Dick Eastman ha orado cada día por los 200 y pico de países y protectorados del mundo, con un mapa del mundo, orando uno por uno por países cuyos nombres ni siquiera yo puedo pronunciar, países que han surgido desde que él comenzó a orar.

Él intercede por ellos ante el Señor. Él es un hombre que mira entre las naciones y ve. El dice, "Dios ¿Qués estás haciendo? Dios, venga Tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo."

Él no sólo está preocupado sobre sus propios asuntos, aunque él ora por ellos. El ora por mi, ora por Revive Our Hearts (Aviva Nuestros Corazones, -programa radial de Nancy). El ora por su familia. El tiene asuntos personales, y ora por ellos, pero él no limita su oración a sus propias preocupaciones.

Mientras, piensa en tu vida de oración, ¿está balanceada? ¿Estás mirando entre las naciones? ¿Estás viendo lo que Dios está haciendo?

Luego existe éste concepto de las naciones y de la tierra. Ese es otro par de palabras que van a repetirse a lo largo del libro de Habacuc. Trece veces, hay referencia a las naciones o a la tierra. Dios quiere que sepamos que su corazon es por el mundo. Dios se interesa en las naciones. Dios se interesa en la tierra. Dios está lidiando con las naciones del mundo éste día.


Vamos a ver en este libro la soberanía de Dios sobre las naciones.

  • Vamos a ver que Dios juzga naciones malvadas.
  • Pero Dios tiene un corazon de compasión y misericordia y desea que las naciones se arrepientan y vengan a la fe en Cristo.

Quiero el corazon de Dios por el mundo. Recuerdo haber tenido mas de ese corazon, cuando era una niña, probablemente más que ahora. Mi familia solía tener un mapa del mundo en la parad de nuestro desayunador en casa. Diferentes misioneros que nuestra familia apoyaba tenían sus fotos alrededor pegadas en los bordes, y luego unas pequeños hilos que salían desde las fotos hasta el país donde estaban sirviendo. Orábamos por esos misioneros. Leíamos sus cartas. Mis padres querían que nosotros creciéramos con un corazon para el mundo.

Pero confieso; algunas veces me preocupo tanto con mi pequeño mundo propio y por nuestro ministerio. Una de las cosas que me reta de éste libro de Habacuc es que necesito tener el corazon de Dios por el mundo. "Mirad entre las naciones y ved. Maravillaos pasmosamente."

Ahora, ¿Qué es aquello que Dios quiere que Habacuc vea? Bueno, miremos la segunda parte del versículo 5: "porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis" Dios dice, "Haré una obra en vuestros días."

Si has estado escuchando las previas sesiones de esta serie, sabes que Habacuc se estaba quejando de que Dios no estaba haciendo nada. "¿Hasta cuándo, oh SEÑOR, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás?" (1:2). Señor, ¿porqué no estas haciendo nada?

Dios parecía indiferente. Dios parecía pasivo. Dios parecía inactivo. Y Dios dice a Habacuc, "Estoy haciendo una obra en vuestros días. No estoy pasivo. No soy indiferente. No estoy inactivo."

¿Puedo sugerirte que Dios siempre está trabajando? Dios nunca duerme. Nosotros dormimos; Él nunca cabecea o se duerme. Dios siempre está trabajando en cada era, en cada circunstancia, en cada temporada, en cada situación de la vida. Dios está haciendo una obra en nuestro día.

He tenido carga por un avivamiento en la iglesia desde que era pequeña. Y tengo que decir, desde mi perspectiva, no estoy segura de si estamos algo cerca de verlo suceder hoy, de lo que estábamos cuando esta carga vino por primera vez a mi corazon hace unos 30 y tantos años atrás.

Pero eso es sólo desde mi perspectiva. Algunas veces, miro al rededor en las iglesias, y pienso, "Señor, no hay nada pasando que sea bueno, nada que evidencie Tu mano. ¿Porqué no estás lidiando con estas situaciones en las iglesias, con estos dizque Cristianos, que están viviendo igual que el mundo?"

Y Dios dice, "Mira. Abre tus ojos. Mira las realidades espirituales. Tómalo por fe, si no puedes verlo con tus propios ojos, que yo estoy haciendo una obra en vuestro día." Dios está obrando. Dios siempre está trabajando. Aun cuando parece que El está silencioso, que está pasivo, que está ausente. Aun cuando no podemos ver lo que Él está haciendo. Aun cuando no sabemos lo que El está haciendo, Dios está trabajando.

Esta se ha convertido en una de mis frases favoritas en el libro de Habacuc: "haré una obra en vuestros días." Créelo. Tómalo por fe. Y veremos, en el libro de Habacuc, que esa es la única manera que vas a tener paz en la vida. La única forma en la que vas a tener gozo es si tu crees lo que Dios ha dicho que es verdad.

Sea lo que veas o no, Dios está trabajando.

  • Él está haciendo una obra.
  • Él no está pasivo.
  • Él está presente.
  • Él está activo.
  • Él está comprometido.
  • Él está involucrado.
  • Él es soberano sobre las vidas y los asuntos de Su pueblo y de éste mundo.

Y el hecho de que no podemos ver lo que El está haciendo no significa que El no está trabajando.

Jesús dijo en Juan capítulo 5, "Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo." (Versciculo 17).
Dios está trabajando. Jesús está trabajando. Él está edificando Su iglesia. Él está llevando a cabo Su reino. Él está planeado y trabajando para desplegar Su gloria en la tierra. Y veremos cuando lleguemos a Habacuc 2, que el día vendrá cuando el conocimiento de la gloria del Señor llenará y cubrirá la tierra como las aguas cubren el mar.

Dios se está moviendo hacia ese día. Su verdad está en la marcha. Dios está trabajando, y Su trabajo es asombroso. Es sobrenatural. Está más allá de la compresión humana. Así que el mensaje aquí es confia. Ten fe. Alientate. Dios está trabajando.

William Cowper era un poeta y escritor de himnos Ingles del siglo 18. Era un hombre interesante. Era amigo de John Newton, y ambos sirvieron y trabajaron juntos en la iglesia en Olney, Inglaterra, por muchos años. Pero Cowper sufrió severos combates de depresión durante la mayor parte de su vida. Trató de quitarse la vida --y de hecho creyó estar perdiendo la cordura en ocasiones. Realmente tuvo una accidentada historia.

Pero él escribió en medio de su oscuridad -lo que podríamos llamar quizás hoy--enfermedad mental. No se con exactitud que era, pero de en medio de esos oscuros periodos de su vida vino algunos de los mas increíbles puntos de vista al corazon y los caminos de Dios.

Escribió un poema que es familiar a muchos de ustedes. Pienso en él como pienso en éste pasaje que describe como Dios está trabajando en nuestro día. Cowper dijo:

Dios se mueve en misteriosa forma
Sus maravillas obra;
Él planta Sus huellas en el mar
Y sobre la tormenta cabalga.

Profundo en insondables minas
De nunca fallida habilidad;
Él atesora Sus brillantes diseños
Y obra Su soberana voluntad.

Vosotros temerosos santos, fresco coraje tomad;
Las nubes que tanto teméis
Grandes con misericordia son y han de romper
En bendiciones doquier.

No juzguéis al Señor con endeble sentido,
Mas confiad en El por Su gracia;
Tras ceñuda providencia
Él esconde sonriente cara.

Sus propósitos rápidos maduraran,
Desplegando cada hora;
El capullo podrá amargo saber,
pero dulce la flor a de ser.

Siega incredulidad seguro errará
y en vano Su obra escudriñará;
Dios es Su propio interprete,
Y Él lo determinará.

(William Cowper, Dios se Mueve en Misteriosa Forma -"God Moves in a Mysterious Way") Ves


Ves allí el corazon de la fe que Dios siempre está trabajando. Él siempre se esta moviendo para lograr Sus buenos, santos, maravillosos, eternos propósitos en nuestras vidas y en la tierra.

Alguien me regaló recientemente un versículo que es uno de mis favoritos, Isaías 50:10. Dice así:

¿Quién hay entre vosotros que teme al SEÑOR, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre del SEÑOR, y apóyese en su Dios. (RV-60)

El está hablando acerca de alguien que está tratando de agradar al Señor, tratando de servir al Señor, pero que está en un lugar en la vida donde no puedes ver lo que está sucediendo. No puedes adivinarlo. Tiene mas confusión que respuestas.

¿Y cual es la respuesta de Dios? ¿Qué debemos hacer? "Confíe en el nombre del SEÑOR, y apóyese en su Dios" (Isaías 50:10, RV-60). Camine por fe, no por vista.

Aquel piloto en el avión no vuela por vista. Él confía en sus instrumentos. Aun cuando él no puede ver hacia donde se dirige, no puede ver qué está sucediendo, él confía en sus instrumentos.

Confía en el que controla los instrumentos. Conoce que Dios está trabajando en nuestro día. Dios está trabajando en tu iglesia, tan desesperanzadas como puedan parecer las circunstancias. Dios está trabajando en la vida de tu esposo/a cuando parece que tu esposo/a no está teniendo en cuenta a Dios, que no está cambiando en absoluto, que no es sensible. Dios está obrando en tu día.

Dios está obrando en tus hijos que están lejos en la universidad, donde no puedes verlos y donde no sabes lo que están haciendo y te preguntas con quien están andando. Recuerdo haber llevado al hijo de una amiga mía a la universidad hace algunos años, lo dejé en su dormitorio y vi algunos afiches en la pared, y pensé, "Oh Señor, ¿cómo podemos dejar este chico aquí?"

Y recuerdo haber estado orando sin cesar cuando me fui. "Señor, que el temor del Señor esté en ese joven mientras sus padres y sus amigos lo dejan en este campus.” Dios está trabajando, Y Dios obró en aquellos días en la vida de ese joven. Dios está trabajando. Cuando no puedes ver, cuando no puedes controlar, cuando no puedes hacer que suceda, Dios está trabajando. "Estoy haciendo una obra en tus días."

Dios está trabajando en tu comunidad. Dios está trabajando en los países de los que nunca has escuchado antes y de los que no sabias nada. Dios está trabajando en el mundo Musulmán. Dios está trabajando en China. Dios está trabajando en pequeños y diminutos países que están totalmente cerrados al evangelio, oficialmente. Dios está trabajando.

"Estoy haciendo una obra en vuestro día." Así que mirad. Mirad entre las naciones y ved. Maravillaos pasmosamente. "haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis."


Padre, te damos las gracias que estás trabajando en nuestro día, que Tu nunca cesaste la actividad de traer gloria a Ti Mismo y de redimir este planeta y mundo caído. Estás haciendo todas las cosas nuevas. Estas trabajando donde podemos ver, y estás trabajando donde no podemos ver.

Asi que ayudamos, Señor, donde no podemos ver, a confiar --no a juzgarte, como Cowper dijo, por nuestro endeble sentido, por lo que podemos ver, por lo que podemos sentir--pero que confiemos en que lo que Tu has dicho es verdad y que Tu estás siempre trabajando para alcanzar tus propósitos en nuestro mundo. Haz que ésto nos traiga gozo. Que esto nos provoque maravilla y admiración. En el nombre de Jesús oro, amén.

---

Traducción de la transcripción directa del ministerio radial Revive Our Hearts transmitido en los Estados Unidos. Para escuchar la serie completa de mensajes en inglés sobre el libro de Habacuc que Nancy Leigh DeMoss está compartiendo, puedes visitar este link, www.ReviveOurHearts.com

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viernes, 10 de septiembre de 2010

Vida y Ministerio de George Müller ( I Parte)


Una Vida Cristiana, Una Vida de Oración

El amor de nuestro SEÑOR es sin comparación, sin embargo ¡cuan a menudo parecemos olvidar Quien es nuestro Padre! Que maravilloso don es saber que tenemos libre entrada al trono de Su gracia a través de Cristo Jesús y que si encontramos nuestro deleite en El, él de hecho concederá los deseos de nuestros corazones y suplirá todas nuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. (Filip 4:19)

Aquí, la vida de un hombre que le creyó a El y atestiguó a través de su vida la maravillosa gracia y la infinita paz que solo un corazón que confía en el SEÑOR puede hallar.

__________________

La vida de confianza y dependencia en Dios de Jorge Müller es un gran testimonio de la bondad, fidelidad, poder y realidad de Dios. Y Dios, hoy, igualmente se mostrará a sí mismo a todo aquel que confíe en él.

La ejemplar vida de Jorge Müller, en cuanto a la fe y a la oración, no se puede acreditar a una crianza cristiana. Nació en 1805 en Prusia, y su niñez y juventud carecieron de enseñanza e influencia cristiana. No tuvo Biblia para leer. Su padre le daba a él y a su hermano demasiado dinero, considerando que eran solamente unos jóvenes: eso les permitió seguir en sus hábitos pecaminosos. Sin embargo, después de un tiempo, Jorge se propuso estudiar con empeño, y al fin llegó a aprender seis idiomas, incluyendo el hebreo, el latín y el griego.

Su padre le animó a ser ministro, puesto que eso le serviría a Jorge para darse una vida comodona, y así, cuando él se jubilase, podría vivir cómodamente con Jorge. Por lo tanto, Jorge comenzó a estudiar en un seminario teológico. Aunque era un estudiante religioso, no tenía conocimiento alguno del significado de la salvación, más bien continuaba su vida pecaminosa. Aunque sí, tenía deseos en su corazón de reformarse; pero sus esfuerzos para ese fin repetidamente fallaban.


El cambio

Cuando tenía casi veinte años, fue invitado al hogar de unos creyentes, un sábado por la noche, para asistir a un culto de oración. La reunión consistía de lecturas bíblicas, oración y lectura de un sermón escrito. La misma dejó una gran impresión en Jorge, y se fue a su casa con gran gozo en su corazón. Dios había comenzado una obra de gracia en su corazón, y éste fue el comienzo de un cambio en su vida. Aunque no conquistó todos sus hábitos pecaminosos en este tiempo, su vida sí fue diferente desde ese entonces en adelante. Rompió las amistades pecaminosas, y comenzó a leer la Biblia y a orar.

Él amaba el compañerismo de los creyentes y lo buscaba dondequiera que fuera posible. A veces caminaba hasta veinte kilómetros para poder oír a predicadores santos. Sus condiscípulos se burlaban de él. Cuando le escribió a su padre y a su hermano acerca de la nueva felicidad que había encontrado, su padre se disgustó mucho.

Una nueva luz y la ayuda vinieron a Jorge cuando un profesor, quien era un verdadero creyente: el Dr. Tholuck, vino al seminario. También se reunía con otros estudiantes creyentes que tenían cultos todos los domingos por la noche. Dios usó todo esto para guiar al joven creyente en su camino. El deseo de vivir completamente para Dios creció en su corazón, y él comenzó ansiosamente a prepararse para el servicio del Señor y a orar en cuanto a saber la voluntad de Dios para su vida.

Con los consejos del Dr. Tholuck, quien era temeroso de Dios, Jorge aplicó para ir a las comunidades de los judíos como misionero. Pero le pidieron que fuera a estudiar a Londres por un período de seis meses, como un tiempo de prueba. Su padre estuvo de acuerdo que fuese, pero parecía que había un obstáculo, que no podía vencer: Los jóvenes de Prusia tenían que servir un tiempo en el ejército. Al ser examinado por un médico y declarado físicamente incapaz, Jorge fue exento de comenzar su entrenamiento en el ejército carnal, pero esto le dio la oportunidad de empezar su entrenamiento misionero.

Después de llegar a Londres y estudiar mucho, se puso tan mal de salud que le parecía a él que iba a morir. Pero oró, pidiendo saber la voluntad del Señor, y pronto comenzó a recobrarse. Luego, se fue al campo para recuperarse aun más; y allí, bajo las enseñanzas de un hermano consagrado a Dios, comenzó a comprender que él necesitaba depender más de la dirección del Espíritu Santo, especialmente en cuanto a prepararse para predicar. Con esto, comenzó a dejar a un lado los comentarios y otros libros, e invirtió más tiempo a la lectura y estudio único de la Palabra de Dios.

"El resultado de esto", él dijo, "fue que la primera tarde que me encerré en mi cuarto para entregarme a la oración y meditación sobre las Escrituras, a las pocas horas aprendí más de lo que había aprendido durante los varios meses anteriores. Pero la diferencia particular era que yo recibí genuinas fuerzas para mi alma, cumpliéndolo..."

Cuando regresó a Londres para estudiar, Jorge les sugirió a sus compañeros que se reuniesen por las mañanas, de las seis a las ocho, para orar y leer las Escrituras, y para compartir lo que el Señor les estaba mostrando. Él relató que varias veces, en las tardes, después de un tiempo de devocional, encontró "una comunión tan dulce con Dios" que siguió orando hasta la medianoche, y, luego fue al cuarto de otro hermano, donde pasaron como dos horas en oración. Estando así, demasiado lleno de gozo para dormir, se quedaba despierto hasta las seis de la mañana, para orar con sus condiscípulos.

Su salud comenzó a empeorar otra vez, y sintió que no debía gastar más tiempo estudiando, sino que debía comenzar a servirle al Señor. Fue así, como comenzó a ministrar a los judíos que vivían en Londres y le fue relevada su obligación de servir en la sociedad de los misioneros, para que así pudiese servir a Dios según Él lo guiara.

Aprendiendo a esperar en Dios

No mucho después de dejar la escuela, le pidieron que pastorease una iglesia en Teignmouth. Siendo un pastor joven, llegó a darse cuenta que él no sabía cuál era el mejor texto para la congregación. Comenzó con el hábito de ir al Señor en oración, para decidir cual texto debía usar. A veces estaba de rodillas durante largo tiempo antes de que Dios le diera un texto apropiado. Si nada venía a su mente, calmadamente seguía leyendo las Escrituras en las partes donde él leía a diario, hasta que un texto le era traído a su memoria. También, hubo veces cuando tuvo que ir a los cultos sin texto alguno, pero lo recibió de Dios unos pocos minutos antes de predicar. El Señor siempre le fue fiel en proveerle, si él le había sido fiel en buscar su guianza, en la oración.

Era práctica de Jorge el meditar en el texto o el pasaje que seleccionara, con pluma en mano, escribiendo el bosquejo que venía a su mente. Rara vez usaba otro medio para entender las Escrituras, excepto otras buenas traducciones de la Biblia en otros idiomas. En la mayoría de los casos dependía únicamente de la oración.

Así, Jorge subía al púlpito, confiando que el Señor le traería a la memoria el mensaje en en el que había meditado; y a veces añadió nuevos pensamientos que le venían mientras predicaba. La mayoría de sus predicaciones consistieron en explicar las Escrituras, y se dice que aquellos que escuchaban sus sermones se pusieron fuertes y eruditos en la Palabra de Dios, más que la mayoría de otros creyentes.


Dependiendo de Dios por las finanzas

Unas pocas semanas después de casarse con la Señorita Mery Groves, los dos decidieron que él debería dejar de recibir los usufructos por vender las entradas a la iglesia. No creyeron que tal práctica fuera bíblica, más bien pensaron que la gente debería entrar gratis a la iglesia. Además, dudaban que algunos lo dieran con alegría. Se puso en la iglesia una caja, en la cual la gente podía depositar sus ofrendas para él. A veces las ofrendas fueron muy escasas. Y otras veces, los que administraban el dinero de la caja, tardaron en dárselo a tiempo. Como resultado, hubo veces cuando Jorge y su joven esposa no tuvieron lo suficiente para los gastos.

Pero Dios contestó sus fervientes oraciones, impresionando a algunos de la congregación al darles comida o dinero, satisfaciendose de esa manera sus necesidades, y animándoles en la fe. Ellos dos fueron diligentes para no contraer deudas, escogiendo más bien a vivir sin ellas. Además, deseaban dar testimonio de su plena confianza únicamente en el Dios Viviente.

Jorge escribió: "Esta manera de vivir, con frecuencia ha sido el medio por el cual la gracia ha vuelto a reanimar mi enfriado corazón, y me ha restablecido en el Señor después de un tiempo de reincidencia. Porque no es tolerable ni puede uno vivir en el pecado y a la vez mantener la comunión con Díos, para conseguir de los cielos todas las necesidades de esta vida presente. A menudo, una nueva respuesta a mi oración, cuando la obtuve de esta manera, me reanimó el alma, y llenó de mucho gozo".

A veces, ellos tuvieron que orar para que Dios les supliese la cena, mientras le daban gracias por el almuerzo. Y algunas veces Dios usaba los donativos de los pobres; pequeñas donaciones, pero preciosas, quizás una hogaza de pan.

Al cumplir el primer año de vivir sin sueldo, ellos descubrieron que habían recibido más de lo que solían ganar recibiendo el sueldo. Jorge dijo: "No he servido a un maestro cruel, y eso es lo que me da gozo de demostrar".

Después de un poco más de dos años en Tiegnmonth, fue guiado a mudarse a Bristol. Dios bendijo su ministerio allí y unas personas se convirtieron a razón de su ministerio. Mucha gente pobre vino a sus puertas, y tuvieron oportunidades de ayudarlos de la manera como Dios les suplía, con pan. También establecieron una escuela para niños: a los estudiantes les leían las Escrituras y les hablaban del Señor.


Fuente: http://www.elcristianismoprimitivo.com/jorgemuller.htm

viernes, 3 de septiembre de 2010

Prepara el camino al Señor

Ésta canción es para todo Cristiano que escucha la voz del Pastor. Ahora es tiempo, Jesús viene pronto. Preparemos Su camino. Prediquemos el Evangelio de Salvación, busquemos que se establezca Su Reino en los corazones de todo hombre.

Cómo aquel sublime latir de los corazones de unos hermanos misioneros moravos, gritemos a viva voz:

"¡Que el Cordero que fue inmolado reciba la recompensa de Su sufrimiento!"

domingo, 15 de agosto de 2010

¿Qué es lo que Quieres?



Por:
James Smith, 1859
traduccion de: Karen Villarreal Z


La otra noche escuché a un pobre niño llorar amargamente, y su insensible madre estaba muy enojada; hasta que en un fuerte tono ella gritó, "¡¿Qué es lo que quieres!?" No hacia falta gran discernimiento para saber lo que el pequeño necesitaba. Era obvio, y yo se lo podía decir.

Tenia hambre --y queria alimento;
Tenía frio --y queria diferentes vestidos;
Estaba sucio --y queria ser limpiado;
Y estaba fatigado --y queria descanso.
Mientras reflexionaba, pensé que ese niño era la imagen de un pecador que ha sido despertado; y las necesidades del primero --se asemejan a las necesidades del otro. Quizás un pobre, temeroso, y atribulado espíritu, pueda leer estas lineas, conociendo escasamente sus propias necesidades; o el ojo de alguien puede posarse sobre aquellos que tienen un amigo, un pariente, en una baja, depresiva y afligida condición -- y estar listo para preguntarles, "¿Que es lo que quieres?" Si es así, puedo decirte, como en el caso anterior, lo que el pobre quiere es--

ALIMENTO. Alimento para el alma. Ha sido acelerado por el Espíritu Santo, y tiene un apetito por la provisión espiritual. Se siente un anhelo profundo en el interior, que nada puede satisfacer, sólo el pan de vida. Cristo, en su persona, Cristo en su obra, y Cristo en su amor y poder --debe ser el alimento del alma. Leer de Cristo, pensar en Cristo, y tener comunión con Cristo --es alimentarse de Cristo; y alimentarse de Cristo revive, refresca, y satisface el alma.

El pobre, tímido, e inseguro hijo de Dios es propenso a la irritabilidad; quiere hacer realidad su interés en Cristo, disfrutar la presencia de Cristo, y sentir el dulce poder coercitivo del amor de Cristo. El pueblo de Dios debe estar bien alimentado. Hay abundancia de alimento en la Palabra de Dios, y en la casa de nuestro Padre siempre debe haber pan suficiente y de sobra. Que los siervos del Señor coloquen siempre suficiente del pan de vida en la mesa del Señor, que si alguno de los pródigos que han comenzado a estar en necesidad entrare --pueda comer y ser satisfecho. Y cuando sea que encontremos a alguno de los hijos de Sion, preocupado, llorando, y gimiendo --podamos darles un poco de este pan para que coman y bendigan al Señor.

No sólo quieren alimento, sino--

VESTIDO. Por naturaleza estamos vestido en trapos de inmundicia; una vez despertados, tratamos de vestirnos a nosotros mismos con hojas de higuera, o algo por igual inadecuado. Pero somos rápidamente turbados con frío, y nos avergonzamos de aparecer en publico. El solo pensamiento de estar ante la presencia de Dios vestidos con nuestra propia justicia, nos llena de temor, y nos hace clamar, "¡Miserable hombre de mi!" No solo sufrimos de temor --sino que comenzamos a desear parecer por lo menos decentes, luego concordes, y al fin gloriosos.

Cuando percibimos la belleza del perfecto manto de justicia de Cristo, y la consoladora naturaleza de las vestiduras de salvación, queremos poseérlas, vestirlas, y usarlas. Y como ellas son provisión para el pobre, el destituido y el desnudo --surge un a esperanza de que las podemos poseer. Entonces aplicamos para ellas, somos vestidos con ellas, y nos sentimos felices en ellas. Ahora nos gozamos en el Señor, y nuestras almas están gozosas en nuestro Dios. Ya no lloramos, o nos quejamos, o suspiramos; ¡pues estamos abrigados, pacíficos, y seguros!

Nuestras vestiduras no solo nos protegen del frío --¡también nos adornan! No solo nos adornan --sino que nos justifican.

¡Acongojado penitente! ¡ven al armario de la Gracia Gratuita y sé vestido! ¡Pecador desnudo! ven a Jesús, y él...
no solo cubrirá --sino que vestirá;
no solo vestirá --sino que adornará;
no sólo adornará --¡sino que te hará glorioso!

Creyente, vístete siempre en tus mejores ropas. Delante de Dios, viste sólo la justicia de Jesús. Ante los hombres, muéstrate en las vestiduras de santificación, o exhibe las obras y gracias del Espíritu.

No sólo quieren vestido, sino--

LIMPIEZA.El Señor nunca pone el lino fino de la justicia de Su Hijo sobre un sucio pecador--simplemente para encubrir su contaminación, y su vergüenza; ¡sino que él limpia cuando viste! En la fuente que se abre para el pecado y la suciedad, por su palabra y por su Espíritu--él hace limpio al contaminado pecador; y él viste y adorna a aquellos a quienes él ha limpiado.

No solo eso--sino que sin importar cuan sucia el alma halla sido en sus hábitos, gustos, y caminos --ella bebe a la vez, odio por toda la inmundicia, y amor por todo lo que es justo, puro y amable.

No somos limpiados de una vez por todas--pero la fuente siempre está abierta, ¡la cuenca esta siempre llena!Y como a diario necesitamos limpieza--podemos lavarnos diariamente y ser limpios.

Nuestra túnica de bodas nunca necesita ser lavada--pues nunca se ensucia, jamás ha sido hallada mancha alguna en ella; pero nuestra persona y nuestro vestido diario necesitan lavado continuo--y debemos lavarlos y hacerlos blancos en la sangre del Cordero.

¡Oh preciosa fuente que...
limpia de todo pecado,
borra toda mancha,
remueve toda suciedad,
hace al mas contaminado--tan limpio y tan puro como un santo ángel!

¡Vengan entonces, pobres, contaminadas, y sucias almas, vengan a la fuente! ¡Vengan, lávense que él limpia!

¡Ven, diariamente, y lava tus manchas diarias!

¡Ven, pues eres bienvenido!

¡Ven, pues el Señor desea que vengas!

¡Ven, se limpio, se vestido, se alimentado!

No solo quieren limpieza --sino--

DESCANSO. Los pequeños del Señor quieren descanso. Agobiados con culpa, cargados con preocupaciones, y debilitados con pesares--están fatigados. Cansados del mundo. Cansados del pecado. Cansados de estribar en la ley. Cansados de vivir en las cáscaras. Cansados de sí mismos. Cansados de casi todo--necesitan descanso. Han tratado de hallar descanso en los deberes, en las ordenanzas, en algo dentro de ellos; pero han sido dolorosamente decepcionados. No hay descanso para un pecador despierto, en ningún lugar fuera de Cristo. Él no puede descansar hasta que se de cuenta que está a salvo.

¿Podrá el homicida descansar mientras es perseguido por el vengador de la sangre? ¿Podrá descansar el portero mientras lleva la pesada carga sobre su espalda? ¿Podrá descansar el excavador mientras trabaja en el suelo rocoso? Mucho menos podrá un pecador descansar--mientras teme la ira de Dios; mientras sienta la culpa del pecado, o estribe en guardar la ley. Pero al venir a Jesús--él remueve la carga, le rescata de las demandas de la ley, y satisface las demandas de la justicia.

Ninguna cama terrenal fue alguna vez mas suave para el cansado cuerpo del obrero--cómo lo son la obra perfecta y la preciosa promesa de Jesús al pobre pecador condenado por la ley. "Ven," él dice, "venid a mi, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo les daré descanso."

Y Su descanso es glorioso.

Su descanso es permanente.

Su descanso es dulce.

¡Cansado pecador, ven, Oh ven a Jesús, y hallarás descanso--descanso para el alma, descanso eterno!

Si el acongojado pequeño, que inspiró éstos comentarios hubiese sido alimentado con saludable alimento, vestido con adecuadas y suficientes vestiduras, limpiado de su suciedad, y acostado en una cálida y suave cama--su llanto hubiese terminado, y su descanso hubiese sido el mas dulce.

De la misma manera, pecador, será contigo--si vienes a Jesús.

Él te alimentará--y dará provisión a tu alma.

Él te vestirá--de tal manera te vestirá, que no envidiarás ningún ángel.

Él te limpiará--y te hará perfectamente limpio.

Él te dará descanso--dulce, tranquilizador, refrescante descanso, tal como el cansado y acongojado bebito disfruta mientras sueña en el suave regazo de su amorosa madre.

¡A Jesús entonces! ¡Apresurense a Jesús--todas ustedes, hambrientas, desnudas, sucias,y cansadas almas!

¡Apresurence a Jesús entonces--y Él, en una palabra, les bendecirá con toda bendición, y salvará con eterna salvación!

@ www.gracegems.org

jueves, 12 de agosto de 2010

El Quien, Qué, Donde, Cuando, y Porqué de la Vida (y un himno)


Traducción de: Karen Villarreal

Y dijo Moisés a Dios: "He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; si ellos me preguntaren: ¿Cuál es Su nombre? ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. " Éxodo 3:13-14 RVA


Establece el "quien" de la vida y todo lo demás encajará en su lugar. Escoje mal el "quien" y nada funcionará. el "Quien" de la vida es "Él" --el Dios Eterno, el Creador, el Sustentador de todas las cosas, el gran YO SOY. La razón por la que tenemos tantos problemas con "migo" y "ellos" es porque no le hemos permitido a "Él" hacer Su voluntad con nosotros.

El "Quien" de la vida es conocerle a "Él." Él es mi todo y he depositado por completo mi vida en Sus manos.

Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén. [Porque todas las cosas se originan con Él y vienen de Él; todas las cosas viven a través de Él, y todas las cosas se centran en y tienden a ser consumadas y terminadas en Él.] ¡A Él sea la gloria por siempre! Amen (así sea). Romanos 11:36 RVA

El "Qué" de la vida es Su voluntad cumpliéndose en mi y a través de mi. Lo que Él desea para mi es lo que yo deseo. Y les dijo (Jesús): Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad... Lucas 11:2 RVA

El "Donde" de la vida
es seguir Su dirección. Yo deseo estar en Su lugar señalado.

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
Salmo 143.10 RVA

El "Cuando" de la vida
es confiar en Su tiempo. No necesito adelantarme a Él ni ser arrastrado.

Todo lo hizo hermoso en su tiempo... Eclesiastes 3:11 RVA

El "Porqué" de la vida es vivir para Su gloria y ser conformado a Su imagen. Hago lo que hago para agradarle a El y regocijar Su corazón.

Y el Dios de paz que sacó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del testamento eterno, Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. Hebreos 13:20-21 RVA

©Roy Lessin www.roy.dayspring.com

Da lo Mejor al Maestro

Da lo mejor al Maestro,
Dalo en ofrenda de amor
Él es el único digno,
De recibir lo mejor
Dale tu esfuerzo y tu vida
Dale tu celo y virtud
Dale tu fe no fingida,
Todo en humilde actitud.


CORO: Da lo mejor al Maestro
Él es tu Rey y Señor;
Dalo al Señor, nada es nuestro,
Todo en ofrenda de amor.


Da lo mejor al Maestro;
Nada supera Su amor,
Se dio por ti a Sí mismo dejando gloria y honor.
No murmuró al dar Su vida
Por salvarte del error
Amale más cada día; dale de ti lo mejor.

Da lo mejor al Maestro;
Dale la flor de tu edad,
Y haz de tus años maduros
Fruto de santa piedad
Dale una noble obediencia,
Dale un ardiente fervor,
Dale una limpia conciencia,
Dale tu heroico valor.



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