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martes, 21 de diciembre de 2010

El Que Tome a Mi Hijo


Había un famoso pintor que tenia un hijo. Padre e hijo a menudo pintaban juntos y eran la inspiración el uno del otro. Cuando la Primera Guerra Mundial comenzó, el hijo fue enviado a pelear en la guerra, y murió. Cuando el padre escuchó la noticia de la muerte de su hijo, quedó muy perturbado, la pena lo quebró en miles de piezas. De él quedó sólo la apariencia exterior de si mismo y pasó sus años cojeando por la vida.

Un día el padre escuchó que tocaban a la puerta y al abrir encontró a un joven soldado de pie frente a él, que en lágrimas dijo, "Señor, yo soy la razón por la cual su hijo murió."

El padre respondió, "¿Bueno, a que te refieres?"

El soldado dijo, "Yo estaba frente a un hombre armado, y mientras él halaba del gatillo su hijo se lanzó sobre mí y murió en mi lugar. Lo siento, pero quiero que usted sepa que yo estimo a su hijo sobre todas las cosas y todas las personas." Continuó, "Mire señor, siempre quise aprender a dibujar, y mientras estábamos en las trincheras su hijo me enseñaba. Se que usted es un pintor muy famoso y yo apenas comienzo a aprender, pero hice esta pintura de su hijo y él significa tanto para mí que realmente apreciaría que usted la tuviera."

El padre entonces dijo, "¡Claro que sí!" Así que el padre tomó la pintura de su hijo y, a pesar de su crudeza, la enmarcó en el mejor marco que pudo hallar y le dio el lugar principal en su galería.

Unos pocos años después el padre murió y todos los representantes de grandes galerías vinieron a su casa emocionados, esperando comprar de su gran colección. El subastador dijo, "La subasta comenzará con esta pieza." La pieza estaba descubierta, revelando la pintura que el soldado había hecho del hijo del gran pintor.

Todos se rieron y abuchearon, y algunos hasta se enfurecieron, diciendo, "¡Mire, no cruzamos el océano para que nos jugaran una broma! No vinimos aquí para comprar esta baratija! ¡Quite eso de aquí y que comience la verdadera subasta!"

Pero entonces, una voz se alzó desde el fondo; era la voz del joven soldado. "Señor, solo tengo el salario de un soldado, pero esa pintura significa para mi más que cualquier cosa sobre la faz de la tierra. Este era su hijo, y él murió por mi. Sólo tengo ocho libras aquí y unos pocos peniques, pero lo daré todo. No bote la pintura, démela. Trabajaré, haré lo que sea. Sólo por favor deme la pintura."

Fue entonces que el subastador revolcó el martillo y dijo, "Vendido, por ocho libras!"

Todos suspiraron aliviados y dijeron, "¡Finalmente!, ahora que comience la subasta."

Pero el subastador golpeó con su martillo una vez mas y dijo, "¡Esta subasta ha terminado!"

"¡¿Que?! ¿Cómo pudo haber terminado?" Exclamaron los galeristas.

Y el subastador firme dijo, "Ahora debo leer el testamento del padre." Abrió el papel y leyó: "AQUEL QUE TOME A MI HIJO LO RECIBE TODO."

"Y este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.El que tiene al Hijo, tiene la vida (eterna); el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida..." (1 Juan 5:11-12)

~ Paul Washer

lunes, 22 de noviembre de 2010

¡CIELO!


Asegúrate de también leer la entrada previa ¡INFIERNO!


Por:James Smith, 1858


"Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; ¡Delicias a tu diestra para siempre!" Salmo 16:11

¡CIELO! ¿Qué es?

Es. . .
La residencia de Dios,
el hogar del Salvador,
la casa de nuestro Padre,
un paraíso de placer,
un templo de alabanza, y
¡la residencia de la pureza perfecta y de la paz!
Allí . . .
Dios revela Su gloria,
el Salvador exhibe Sus encantos,
los ángeles despliegan su servicio, y
los santos están enteramente felices con su Dios.
En el Cielo . . .
el pecado se desvanece,
la santidad se hace perfecta,
la vida es una fiesta continua, y
¡la mortalidad es sorbida en vida!
Desde el Cielo. . .
todo dolor se desvanece,
todos los enemigos son excluidos, y
¡todo lo que causa pesar es echado fuera!
En el Cielo . . .
Todas nuestras oraciones son respondidas,
todos nuestros deseo gratificados, y
todas nuestras necesitas son suplidas.
Allí no hay llanto, gemir, o ansiedad.
En el Cielo . . .
nuestro conocimiento será perfecto,
nuestra felicidad permanecerá,
nuestros placeres serán siempre nuevos.
En el Cielo . . .
veremos a Jesús,
estaremos con Jesús, y
¡seremos cómo Jesús, para siempre!
¡CIELO! ¿Quienes están allí?

Todos los probados y tentados seguidores de Jesús están allí.
Todos los dudosos y temerosos discípulos de Jesús están allí.
Todos los pobres y despreciados creyentes están allí.
Multitudes, que se sintieron totalmente indignas de tal gloria,
y temieron que ellos nunca alcanzarían aquel lugar--están allí.

Todos los que fueron escogidos por el Padre,
Todos los que fueron redimidos por el Hijo, y
todos los que fueron santificados por el Espíritu Santo--están allí.
¡CIELO! ¿Qué disfrutan ellos allí? Quien puede responder ésta pregunta--sino uno que ha estado allí; y él necesitaría un nuevo idioma para declarar, nuevas figuras para representar los gozos del Cielo. Ellos gozan de descanso de sus dolores--y una completa provisión de todas sus necesidades. Ellos gozan de perfecta satisfacción, y plenitud de gozo, y placer por siempre. Ellos ven todo lo que creyeron, comprender todo lo que anhelaron, y poseen todo lo que amaron.
Ellos tienen . . .
salud--sin enfermedad;
placer--sin dolor;
y santidad--sin pecado.
Cada sentido es satisfecho, cada poder es placenteramente ejercido-- ¡y están perfectamente y perpetuamente felices!

Oh Cielo, en ti . . .
no hay diablo tentador,
ni un mundo cautivo,
no hay corrupción interior;
¡no hay dudas, temores, o confusiones!
¡y lo mejor de todo, no hay pecado!
Oh Cielo, ¡en ti veré a mi Dios, poseeré a mi Salvador, y gozaré de la plenitud del Espíritu Santo!Oh mi Dios, ¡en el Cielo seré satisfecho--pues seré como Tú, sirviéndote y disfrutando de Ti sin preocupaciones y sin cesar!

¡CIELO! ¿Quien irá aún al Cielo? ¿Quién? Ah, ¡quizás muchos de los que jamás tuvimos sospecha! Extrañaremos a muchos que esperábamos encontrar allí--¡y encontraremos a muchos que nunca esperamos alcanzarían aquel glorioso lugar!

¿Quien irá al Cielo? Aquel pobre hombre que está luchando contra el pecado, lamentándose sobre la corrupción, y aborreciéndose a sí mismo ante Dios. Aquella pobre mujer, que suspira porque peca, ansia santidad perfecta, y se aferra a la cruz de Jesús. ¿Vez aquella pobre alma sobre sus rodillas, confesando sus transgresiones, rogando perdón, y buscando gracia para santificar su naturaleza?--él irá al Cielo. ¿Vez aquel humilde Cristiano, que visita al enfermo, apuntando a los sufrientes a la cruz, y tratando de aliviar las aflicciones humanas, por amor a Jesús?--él irá al Cielo. ¿Vez aquel maestro de Escuela Dominical, quien, luego de una dura semana de trabajo, está como de costumbre en su clase, hablando palabras amorosas, en tiernos tonos, para ganar los pequeños para el Salvador?--él irá al Cielo. ¿Ves a ese predicador que exalta a Cristo en su ministerio, honra el evangelio en su vida, y se duele en parto por las almas?--él irá al Cielo.

El Cielo estará poblado por todos los que creen en Jesús, aman a los hermanos, y alaban a Dios en Espíritu y en Verdad. Habrá una innumerable multitud allí, todos profundamente endeudados con la gracia gratuita, lavados en la sangre del Salvador, y santificados por la gracia del Espíritu!

Lector, hay un camino--¡pero sólo un camino al Cielo! ¡Sólo aquellos que son hallados en ese camino llegarán allí! Tú mismo, podrás en una o dos horas estar en el Cielo o en el Infierno--¿sabes donde estarás? Si eres llamado repentinamente--¿a cuál irás? Tienes un Cielo por obtener, o un Infierno para soportar--¡por toda la eternidad! ¿Cuál será? ¡Oh que fueras sabio, que te dieras cuenta de esto apropiadamente, que considerarás tu fin último!

El Cielo con todas sus glorias--o el Infierno con todos sus horrores--¡será tu porción eterna! ¡Si menosprecias al Salvador, tomas ligeramente el Evangelio, y niegas la gran salvación de Dios--entonces el Infierno, el Infierno Eterno, con todos sus inexplicables horrores--es tu porción!

"Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman." 1 Corintios 2:9

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domingo, 21 de noviembre de 2010

¡INFIERNO!




Por: James Smith 1858

"El hombre rico también murió y fue enterrado. En el Infierno, donde fue atormentado, alzó sus ojos y vio Abraham a lo lejos, con Lázaro a su lado. Así que le llamó: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama!" Lucas 16:22-24

¡INFIERNO! ¿Qué es? Es la gran prisión de Dios, donde Sus criminales son confinados. Es el lugar de castigo--donde las deudas del pecado son pagadas. Es la casa de la desesperanza, la residencia de las desesperación, la morada del gusano que nunca muere. Es llamado el lago de fuego, ardiendo con azufre. Es un lugar de terrible tortura, espantosa agonía, y remordimiento atroz del alma. La Esperanza nunca entra allí. El reposo nunca participa allí. La luz nunca brilla allí. ¡Sino que todo es dolor, penumbra, incansable agonía, e indescriptible tormento! ¡Allí hay llanto, gemir, crujir de dientes--por siempre!


¡INFIERNO! ¿Quienes están allí? El hombre rico, en cuya puerta Lazaro yacía, está allí. Judas, que traicionó a Jesús, está allí. Cain, que mató a su hermano, está allí. Demas, quien prefirió el mundo en lugar de Cristo, está allí. ¡El codicioso y los ladrones están allí! ¡El inmoral y los mentirosos están allí! ¡El orgulloso y el vano están allí! ¡Todo el que tomó a la ligera el Evangelio está allí!¡Todo el que negó la gran salvación está allí! ¡Todo el que adoró la bestia Romana esta allí! Y todos están "atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos.--Y no tienen reposo de día ni de noche!"

¡Muchos, quizás, que tú haz conocido están allí! ¡Algunas de nuestras relaciones también pueden estar allí! ¡Viejos amigos nuestros pueden estar allí. Algunos que vivieron en la misma calle, que se encontraron en el mismo lugar de adoración, y quienes una vez esperamos encontrar en el Cielo--están allí!


¿Quienes son ellos? ¡Porque, por por poco estuvimos ahí nosotros mismos! ¡Yacemos a la entrada del Infierno! ¡Estábamos a pocos centímetros del Infierno! Un repentino accidente, un derrame, una enfermedad--nos habría enviado allí. Sí--pero si no fuera por la gratuita y soberana gracia--Estaríamos NOSOTROS en el Infierno!

"¡No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero"! Apocalípsis 21:27

"¡Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira!" Apocalípsis 22:15

¡INFIERNO! ¿Qué sufren ellos allí? No hay lengua que pueda decir. Ningún bolígrafo puede escribir; ningún corazon puede concebir--lo que las almas perdidas sufren en el Infierno! ¿Quien puede decir lo que la ira sin mezclar, la fiera indignación, la interminable maldición del Todopoderoso Dios es? ¿Quien puede enunciar lo que el pecado merece, y cual sea la obstinada deuda del pecador?


Ellos lloran, gimen, crujen sus dientes. Están atormentados en las llamas eternas. En cada miembro del cuerpo, en cada poder del alma--el perdido en el Infierno sufrirá. Memoria, consciencia, y la imaginación-- ¡incrementará especialmente sus agonías! ¡E irremediable desesperanza hará su perdición indescriptiblemente horrorosa!

¿Qué sufren ellos en el Infierno? ¡Dime! ¡Oh dime--lo que Dios puede justamente infligir, lo que un hombre inmortal puede soportar, lo que las amenazas de la ley violada requieren, y como los demonios pueden añadir a los tormentos de las almas perdidas--y yo te diré lo que ellos sufrirán en el Infierno!

Pero, ¡Oh! ¡que tú nunca lo sepas de tu propia experiencia lo que las almas perdidas deben soportar, y soportar por siempre! ¡Si pudiéramos nosotros levantar el velo que oculta ese espantoso lugar de nuestra vista, y ver por tan solo cinco minutos las agonías de aquellos en el Infierno--nunca olvidaríamos la visión! ¡Nuestra carne temblaría, nuestro cabello estaría de punta en nuestras cabezas, y nuestras almas se paralizarían con horror!


¡INFIERNO! ¿Quienes aún irán allí? ¿Quien? ¡Quizás el lector de estas lineas! ¿Quien? ¡ah, quizás muchos de los que no sospechamos! ¿Irá alguno de nuestros hijos alí? ¿Irá alguno de nuestros hermanos o hermanas allí? ¿Alguno de los miembros de la iglesia irá allí? ¿Alguno de ésta congregación irá allí?

¿Quien irá allí? Todos los mentirosos tienen su parte en el lago que arde con fuego y azufre. Todos los maldicientes, los borrachos--tendrán un lugar apartado en el Infierno para ellos. Toda persona inmoral; todo persona codiciosa y deshonesta--todos hallarán lugar en el Infierno preparado para ellos.

¿Quien irá al Infierno? Todo el que vivió y murió impenitente; "si no os arrepentís--todos pereceréis igualmente!" Todos los incrédulos; pues "el que no creyere--será condenado!" Todos los que están en su estado natural; pues "el que no naciere de agua y del Espíritu--no puede entrar en el reino de Dios."

Sin fe en Cristo, y arrepentimiento hacia Dios; sin amor a Dios y al hombre, la prueba y evidencia del nuevo nacimiento; sin unión con Cristo, y la posesión del Espíritu de Cristo--no hay escape de la ira venidera--¡la persona debe ir al Infierno! ¡Oh consideración solemne! Que el hombre, por tanto, se examine a sí mismo, si está en la fe; que cada hombre y mujer se pruebe a sí mismo, y vean si Cristo está en ellos.

¡INFIERNO! ¿Cuantos escaparán de él? Sólo huyendo hacia Jesús, creyendo en Jesús, y recibiendo el Espíritu de Jesús. Nadie puede salvarnos, sólo Jesús, pues no hay otro nombre bajo el Cielo dado a los hombres, por el cual podamos ser salvos. Jesús ha hecho todo lo que es necesario para salvar nuestras almas del Infierno, y él está listo para poner en nuestra cuenta--lo que El ha hecho a nosotros; siempre que vallamos a él, le imploremos a él, confiemos en él, y comprometamos nuestras almas a él. No necesitamos ir al Infierno, pues Jesús es capaz y está deseoso de salvarnos; y sin embargo debemos ir al Infierno, a menos que apliquemos a él, para ser salvos por él.


Y porque el Infierno es tan espantoso; y los castigos del Infierno son eternos; y una vez perdidos, estamos perdidos irremediablemente--pues nadie puede salvarnos sino Jesús--y como Jesús sólo salvará a aquellos que hagan una petición personal a él--a una, con todo nuestro corazon y toda nuestra alma, ¡apelemos a Cristo! "¡Mirad! he aquí ahora el tiempo aceptable; ¡mirad! he aquí ahora el día de salvación. Entonces "Buscad al SEÑOR mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al SEÑOR, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar." Isaías 55:6-7

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jueves, 12 de agosto de 2010

El Quien, Qué, Donde, Cuando, y Porqué de la Vida (y un himno)


Traducción de: Karen Villarreal

Y dijo Moisés a Dios: "He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; si ellos me preguntaren: ¿Cuál es Su nombre? ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. " Éxodo 3:13-14 RVA


Establece el "quien" de la vida y todo lo demás encajará en su lugar. Escoje mal el "quien" y nada funcionará. el "Quien" de la vida es "Él" --el Dios Eterno, el Creador, el Sustentador de todas las cosas, el gran YO SOY. La razón por la que tenemos tantos problemas con "migo" y "ellos" es porque no le hemos permitido a "Él" hacer Su voluntad con nosotros.

El "Quien" de la vida es conocerle a "Él." Él es mi todo y he depositado por completo mi vida en Sus manos.

Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén. [Porque todas las cosas se originan con Él y vienen de Él; todas las cosas viven a través de Él, y todas las cosas se centran en y tienden a ser consumadas y terminadas en Él.] ¡A Él sea la gloria por siempre! Amen (así sea). Romanos 11:36 RVA

El "Qué" de la vida es Su voluntad cumpliéndose en mi y a través de mi. Lo que Él desea para mi es lo que yo deseo. Y les dijo (Jesús): Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad... Lucas 11:2 RVA

El "Donde" de la vida
es seguir Su dirección. Yo deseo estar en Su lugar señalado.

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
Salmo 143.10 RVA

El "Cuando" de la vida
es confiar en Su tiempo. No necesito adelantarme a Él ni ser arrastrado.

Todo lo hizo hermoso en su tiempo... Eclesiastes 3:11 RVA

El "Porqué" de la vida es vivir para Su gloria y ser conformado a Su imagen. Hago lo que hago para agradarle a El y regocijar Su corazón.

Y el Dios de paz que sacó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del testamento eterno, Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. Hebreos 13:20-21 RVA

©Roy Lessin www.roy.dayspring.com

Da lo Mejor al Maestro

Da lo mejor al Maestro,
Dalo en ofrenda de amor
Él es el único digno,
De recibir lo mejor
Dale tu esfuerzo y tu vida
Dale tu celo y virtud
Dale tu fe no fingida,
Todo en humilde actitud.


CORO: Da lo mejor al Maestro
Él es tu Rey y Señor;
Dalo al Señor, nada es nuestro,
Todo en ofrenda de amor.


Da lo mejor al Maestro;
Nada supera Su amor,
Se dio por ti a Sí mismo dejando gloria y honor.
No murmuró al dar Su vida
Por salvarte del error
Amale más cada día; dale de ti lo mejor.

Da lo mejor al Maestro;
Dale la flor de tu edad,
Y haz de tus años maduros
Fruto de santa piedad
Dale una noble obediencia,
Dale un ardiente fervor,
Dale una limpia conciencia,
Dale tu heroico valor.



viernes, 30 de julio de 2010

Reflexiones: ¡El Gran Perdedor!


Por: (James Smith, "El Lado Seguro")
Traducción de: Karen Villarreal

Usualmente existen dos lados:
Uno peligroso--el otro seguro;
El uno es incierto--y el otro es inequívoco.

Es siempre el más sabio--¡quien es encontrado en el lado seguro!

Miremos al incrédulo:

Él niega que la Biblia sea el Libro de Dios.
Camina en su propia razón.
Gratifica sus sentidos y lujurias.
Vive en pecado.
No tiene Salvador.
No tiene verdadera esperanza.
Si la Biblia es falsa--entonces está a salvo; PERO
Si la Biblia es verdadera--¡entonces está condenado para siempre!

¡Ciertamente él no está en el lugar seguro!

Hay muchas cosas en la Biblia que a él no le gustan.
Está prejuiciado contra ella.
Nunca le profetiza bien concerniente a si mismo--sino siempre mal.
Le requiere a él que cambie su presente curso de pecado--pero él lo ama.
Él ama el pecado--y la Biblia lo condena.
Él gratifica las lujurias de la carne--y la Biblia le manda a mortificarlas.

En una palabra, existe tanta oposición entre la Biblia y él mismo--como entre la luz y las tinieblas, la santidad y el pecado, la verdad y el error. ¡Por lo tanto él la odia!

En el mejor de los casos, con él todo es incierto, insatisfactorio, y denigrante.


¡Ciertamente no está en el lado seguro!



Ahora mira al verdadero Cristiano:

Él cree que la Biblia viene de Dios. La ha examinado. Tiene evidencia de su inspiración en su propio corazón. Él cree en ella profundamente.
Él sabe que lo que la Biblia dice de él mismo como pecador--es cierto.
Lo que dice de Jesús como Salvador--él ha comprobado ser un hecho.
Como culpable--él ha aplicado a Dios para recibir perdón, y lo ha obtenido.
Como impuro--él ha buscado la operación limpiadora del Espíritu Santo, y la ha experimentado.
Su culpa se ha ido--por lo tanto no tiene ningún temor servil.
Su alma es justificada--por lo tanto tiene paz con Dios.
Él aprueba los preceptos inspirados--y ordena su vida por ellos.
Él entrega sus cargas a Dios--y es sostenido en medio de ellas.
Él sabe que Dios es su amigo, su Padre, y su Porción eterna.
Él es pacífico.
A menudo es feliz.
Para él la muerte no tiene aguijón--y la eternidad no tiene terror.
Conoce a Jesús como su Salvador--y confía en Él.
Conoce a Dios como su Padre--y camina con Él.
Conoce al Espíritu Santo como su Maestro consolador--y le escucha a Él.

Él es, quizás, mas probado que el incrédulo--pero él tiene apoyo, consolaciones, y placeres--de los que el incrédulo no tiene conocimiento alguno.
Él vive para bendecir a otros, honrar a Dios, y prepararse para una gloriosa inmortalidad.

¡Él no cambiaría su peor día--por el mejor día del incrédulo!

¡Él está en el lado seguro!

Si el incrédulo estuviera en lo cierto--entonces el cristiano no es un perdedor.

Pero si el Cristiano está en lo correcto--y lo está--entonces el incrédulo es el gran perdedor--¡un perdedor infinito!

Escucha, ¿de qué lado está ? Sólo hay un lado seguro.

No hay seguridad para un pecador ahora--¡sino en la Cruz!

No habrá seguridad en la muerte y el juicio--¡sino en Cristo!

Aquel que está en el lado seguro ahora--¡estará en el lado seguro para entonces!
¡No habrá lados intercambiables entonces!

"Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: 'Venid, benditos de mi Padre-- heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo' (El lado seguro).

Entonces dirá también a los de la izquierda: '¡Apartaos de mí, malditos-- al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles!' (El lado peligroso)

E irán éstos al castigo eterno--y los justos a la vida eterna!" Mateo 25:31-46

~ ~ ~ ~ ~

jueves, 22 de julio de 2010

Soy Eternidad– ¡Y tú estas en el borde!

Por: James Smith, en “Una Amonestación Solemne” (A Solemn Admonition, 1859)
Traducción de: Karen Villarreal Z

El otro día pasaba por un cementerio, y la inscripción en una de las lápidas golpeó mis ojos. La piedra estaba situada al lado del camino, donde todo el mundo podía verla, y fue puesta allí en memoria de un joven que murió a la edad de diecisiete años. Decía así,

“Lector, un momento,
Deténgase, y piense:
¡Que Yo soy eternidad!
¡Y usted está en el borde!”

¡En la eternidad! Un joven muchacho, de sólo diecisiete años, ¡en la eternidad!

¡En un fijo, e inmutable, estado eterno!

¡En el Cielo – o en el Infierno!

¡Salvo con una salvación perpetua – o condenado por siempre!

¡Si fue la última, qué temerosa suposición! ¡Y no obstante muchos han ido al Infierno – antes de haber alcanzado los diecisiete años de vida!

“Soy la eternidad – ¡y tu estas en el borde!” Si, aunque tú seas joven, aparentemente saludable, lleno de vida y de vigor -- ¡estás en el borde de la eternidad! Un pequeño accidente, unos pocos días de enfermedad -- ¡y estás en eternidad! ¡Que pensamiento solemne!


¿Qué será la eternidad para ti?

¿Dónde estarás en la eternidad?

¿Tus pecados han sido perdonados?

¿Estas reconciliado con Dios mediante la muerte de Su Hijo?
¿Estas santificado por el Espíritu Santo – y por ende apto para el Cielo?

Si no, recuerda que en el Infierno, no hay…

evangelio,
medios de gracia,
¡ni forma de escapar de la ira de Dios!

Una vez ahí – ¡y tu perdición ha sido fijada para siempre!

Piensa, O piensa…
¡De las espantosas
consecuencias de morir en tus pecados!
¡De caminar hacia la tumba en un estado no regenera
do!
¡De morir bajo la maldición de Dios!

“¡He aquí ahora el tiempo aceptable;
he aquí ahora el día de salud (salvación)!” 2 Corintios 6:2



¡Lector! Lo anterior fue escrito hace 150 años.

Todos los que en aquel entonces leyeron esta pequeña pieza – ¡están ahora en la eternidad!
Todos los que ahora lean esta pequeña pieza – ¡están en el borde!

“Lector, un momento,
Detente, y piensa:

¡Que Yo soy eternidad!

¡Y tú estás en el borde!”


viernes, 16 de julio de 2010

Solo Pocos Entrarán en el Reino de los Cielos

"El milagro más grande que Dios puede hacer es sacar a una persona impura de un mundo impuro, hacer esa persona Santa (por medio de Su hijo Jesucristo) y devolverla a un mundo impuro y mantenerla santa, ¡en medio de una generación deformada, pervertida y perversa!"
-Leonard Ravenhill
..."Esfuerncence por entrar por la puerta estrecha, porque muchos tratarán de entrar y no podrán " -Lucas 13:24


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