
Un día el padre escuchó que tocaban a la puerta y al abrir encontró a un joven soldado de pie frente a él, que en lágrimas dijo, "Señor, yo soy la razón por la cual su hijo murió."
El padre respondió, "¿Bueno, a que te refieres?"
Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina. Ezequiel 47:12


La residencia de Dios,Allí . . .
el hogar del Salvador,
la casa de nuestro Padre,
un paraíso de placer,
un templo de alabanza, y
¡la residencia de la pureza perfecta y de la paz!
Dios revela Su gloria,En el Cielo . . .
el Salvador exhibe Sus encantos,
los ángeles despliegan su servicio, y
los santos están enteramente felices con su Dios.
el pecado se desvanece,Desde el Cielo. . .
la santidad se hace perfecta,
la vida es una fiesta continua, y
¡la mortalidad es sorbida en vida!
todo dolor se desvanece,En el Cielo . . .
todos los enemigos son excluidos, y
¡todo lo que causa pesar es echado fuera!
Todas nuestras oraciones son respondidas,En el Cielo . . .
todos nuestros deseo gratificados, y
todas nuestras necesitas son suplidas.
Allí no hay llanto, gemir, o ansiedad.
nuestro conocimiento será perfecto,En el Cielo . . .
nuestra felicidad permanecerá,
nuestros placeres serán siempre nuevos.
veremos a Jesús,¡CIELO! ¿Quienes están allí?
estaremos con Jesús, y
¡seremos cómo Jesús, para siempre!
Todos los probados y tentados seguidores de Jesús están allí.¡CIELO! ¿Qué disfrutan ellos allí? Quien puede responder ésta pregunta--sino uno que ha estado allí; y él necesitaría un nuevo idioma para declarar, nuevas figuras para representar los gozos del Cielo. Ellos gozan de descanso de sus dolores--y una completa provisión de todas sus necesidades. Ellos gozan de perfecta satisfacción, y plenitud de gozo, y placer por siempre. Ellos ven todo lo que creyeron, comprender todo lo que anhelaron, y poseen todo lo que amaron.
Todos los dudosos y temerosos discípulos de Jesús están allí.
Todos los pobres y despreciados creyentes están allí.
Multitudes, que se sintieron totalmente indignas de tal gloria,
y temieron que ellos nunca alcanzarían aquel lugar--están allí.
Todos los que fueron escogidos por el Padre,
Todos los que fueron redimidos por el Hijo, y
todos los que fueron santificados por el Espíritu Santo--están allí.
salud--sin enfermedad;Cada sentido es satisfecho, cada poder es placenteramente ejercido-- ¡y están perfectamente y perpetuamente felices!
placer--sin dolor;
y santidad--sin pecado.
no hay diablo tentador,Oh Cielo, ¡en ti veré a mi Dios, poseeré a mi Salvador, y gozaré de la plenitud del Espíritu Santo!Oh mi Dios, ¡en el Cielo seré satisfecho--pues seré como Tú, sirviéndote y disfrutando de Ti sin preocupaciones y sin cesar!
ni un mundo cautivo,
no hay corrupción interior;
¡no hay dudas, temores, o confusiones!
¡y lo mejor de todo, no hay pecado!


El "Quien" de la vida es conocerle a "Él." Él es mi todo y he depositado por completo mi vida en Sus manos.

Por: (James Smith, "El Lado Seguro")
Traducción de: Karen Villarreal
Uno peligroso--el otro seguro;
El uno es incierto--y el otro es inequívoco.
Miremos al incrédulo:
Él niega que la Biblia sea el Libro de Dios.
Camina en su propia razón.
Gratifica sus sentidos y lujurias.
Vive en pecado.
No tiene Salvador.
No tiene verdadera esperanza.
Si la Biblia es falsa--entonces está a salvo; PERO
Si la Biblia es verdadera--¡entonces está condenado para siempre!
¡Ciertamente él no está en el lugar seguro!
Hay muchas cosas en la Biblia que a él no le gustan.
Está prejuiciado contra ella.
Nunca le profetiza bien concerniente a si mismo--sino siempre mal.
Le requiere a él que cambie su presente curso de pecado--pero él lo ama.
Él ama el pecado--y la Biblia lo condena.
Él gratifica las lujurias de la carne--y la Biblia le manda a mortificarlas.
En una palabra, existe tanta oposición entre la Biblia y él mismo--como entre la luz y las tinieblas, la santidad y el pecado, la verdad y el error. ¡Por lo tanto él la odia!
En el mejor de los casos, con él todo es incierto, insatisfactorio, y denigrante.
¡Ciertamente no está en el lado seguro!
Ahora mira al verdadero Cristiano:
Él cree que la Biblia viene de Dios. La ha examinado. Tiene evidencia de su inspiración en su propio corazón. Él cree en ella profundamente.
Él sabe que lo que la Biblia dice de él mismo como pecador--es cierto.
Lo que dice de Jesús como Salvador--él ha comprobado ser un hecho.
Como culpable--él ha aplicado a Dios para recibir perdón, y lo ha obtenido.
Como impuro--él ha buscado la operación limpiadora del Espíritu Santo, y la ha experimentado.
Su culpa se ha ido--por lo tanto no tiene ningún temor servil.
Su alma es justificada--por lo tanto tiene paz con Dios.
Él aprueba los preceptos inspirados--y ordena su vida por ellos.
Él entrega sus cargas a Dios--y es sostenido en medio de ellas.
Él sabe que Dios es su amigo, su Padre, y su Porción eterna.
Él es pacífico.
A menudo es feliz.
Para él la muerte no tiene aguijón--y la eternidad no tiene terror.
Conoce a Jesús como su Salvador--y confía en Él.
Conoce a Dios como su Padre--y camina con Él.
Conoce al Espíritu Santo como su Maestro consolador--y le escucha a Él.
Él es, quizás, mas probado que el incrédulo--pero él tiene apoyo, consolaciones, y placeres--de los que el incrédulo no tiene conocimiento alguno.
Él vive para bendecir a otros, honrar a Dios, y prepararse para una gloriosa inmortalidad.
¡Él no cambiaría su peor día--por el mejor día del incrédulo!
¡Él está en el lado seguro!
Si el incrédulo estuviera en lo cierto--entonces el cristiano no es un perdedor.
Pero si el Cristiano está en lo correcto--y lo está--entonces el incrédulo es el gran perdedor--¡un perdedor infinito!
Escucha, ¿de qué lado está tú? Sólo hay un lado seguro.
No hay seguridad para un pecador ahora--¡sino en la Cruz!
No habrá seguridad en la muerte y el juicio--¡sino en Cristo!
Aquel que está en el lado seguro ahora--¡estará en el lado seguro para entonces!
¡No habrá lados intercambiables entonces!
"Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: 'Venid, benditos de mi Padre-- heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo' (El lado seguro).
Entonces dirá también a los de la izquierda: '¡Apartaos de mí, malditos-- al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles!' (El lado peligroso)
E irán éstos al castigo eterno--y los justos a la vida eterna!" Mateo 25:31-46
~ ~ ~ ~ ~

Por: James Smith, en “Una Amonestación Solemne” (A Solemn Admonition, 1859)
Traducción de: Karen Villarreal Z
“Lector, un momento,
Deténgase, y piense:
¡Que Yo soy eternidad!
¡Y usted está en el borde!”
¡En la eternidad! Un joven muchacho, de sólo diecisiete años, ¡en la eternidad!
¡En un fijo, e inmutable, estado eterno!
¡En el Cielo – o en el Infierno!
¡Salvo con una salvación perpetua – o condenado por siempre!
¡Si fue la última, qué temerosa suposición! ¡Y no obstante muchos han ido al Infierno – antes de haber alcanzado los diecisiete años de vida!
“Soy la eternidad – ¡y tu estas en el borde!” Si, aunque tú seas joven, aparentemente saludable, lleno de vida y de vigor -- ¡estás en el borde de la eternidad! Un pequeño accidente, unos pocos días de enfermedad -- ¡y estás en eternidad! ¡Que pensamiento solemne!
¿Qué será la eternidad para ti?
¿Dónde estarás en la eternidad?
¿Tus pecados han sido perdonados?
¿Estas reconciliado con Dios mediante la muerte de Su Hijo?
¿Estas santificado por el Espíritu Santo – y por ende apto para el Cielo?
Si no, recuerda que en el Infierno, no hay…
evangelio,
medios de gracia,
¡ni forma de escapar de la ira de Dios!
Una vez ahí – ¡y tu perdición ha sido fijada para siempre!
Piensa, O piensa…
¡De las espantosas consecuencias de morir en tus pecados!
¡De caminar hacia la tumba en un estado no regenerado!
¡De morir bajo la maldición de Dios!
“¡He aquí ahora el tiempo aceptable;
Todos los que en aquel entonces leyeron esta pequeña pieza – ¡están ahora en la eternidad!
Todos los que ahora lean esta pequeña pieza – ¡están en el borde!
“Lector, un momento,
Detente, y piensa:
¡Que Yo soy eternidad!
¡Y tú estás en el borde!”
"El milagro más grande que Dios puede hacer es sacar a una persona impura de un mundo impuro, hacer esa persona Santa (por medio de Su hijo Jesucristo) y devolverla a un mundo impuro y mantenerla santa, ¡en medio de una generación deformada, pervertida y perversa!"
-Leonard Ravenhill